Toda empresa necesita que la pongan cara. Y esa es la función que cumple un logotipo. 

El logotipo viene a ser la firma, la fotografía, o ese retrato que da sentido o que pone rostro a la empresa. Y sinceramente, a todos nos gusta dirigirnos a alguien, ¡sino que nos lo pregunten cuando tenemos que dejar un mensaje en el buzón de voz!, y es que en definitiva desconfiamos de alguien que oculta lo que es o que nos proyecta una mala imagen. Por eso si el diseño es correcto y transmite los valores de la empresa, así como las sensaciones que queremos transmitir, ese rostro nos generará mayor confianza y seguridad.

En el desarrollo de un logotipo se toman los siguientes pasos para que se logre dar vida a una marca creativa y práctica:

En resumidas cuentas, diseñar un logotipo o diseñar a secas, ya sea gráficamente o de otra índole, no es hacer “dibujitos al ordenador”. Se trata de plasmar ideas, valores y conceptos a través de la información y el estudio mezclados con el potencial creativo del diseñador.

David GallegoImagen Corporativa